ERRE liderará el proyecto de restauración de la Muralla de Poniente del Castillo de Santa Bárbara en Alicante
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El Ayuntamiento de Alicante y la Fundación Hortensia Herrero han firmado un convenio para acometer las obras de restauración y rehabilitación de la Muralla de Poniente del Castillo de Santa Bárbara, que data de los siglos XI y XIII y cuenta con una longitud de 470 metros lineales.
Desde ERRE tendremos la oportunidad de liderar arquitectónicamente esta intervención sobre uno de los elementos patrimoniales más relevantes de Alicante. El proyecto, cuya ejecución está prevista durante aproximadamente un año, plantea actuar sobre la muralla desde el máximo respeto a su configuración histórica, trabajando tanto en la conservación material de sus fábricas como en su consolidación.
La actuación se desarrollará principalmente en dos ámbitos: la limpieza y el saneado de los muros y la consolidación de la muralla. Los trabajos contemplan, entre otras actuaciones, la retirada de elementos impropios, la reparación de la mampostería y el refuerzo estructural de aquellos puntos que lo requieran.
Una vez finalizada la restauración, el proyecto contempla también la puesta en valor de la muralla mediante una iluminación monumental y la musealización del recorrido, a través de paneles informativos y contenidos multimedia que permitirán conocer en profundidad la historia del monumento.
Sobre la Muralla de Poniente
El Castillo de Santa Bárbara es el principal hito arquitectónico, patrimonial y paisajístico de Alicante. Situado en la cumbre del Monte Benacantil, a 166 metros sobre el nivel del mar, es una de las fortalezas medievales más grandes de España y recibe aproximadamente un millón de visitantes al año.
La Muralla de Poniente desciende por la ladera oeste del monte y cuenta con dos tramos diferenciados que se corresponden con las etapas de su construcción: el tramo superior, de origen árabe, se remonta al siglo XI y forma parte del primer recinto amurallado de la ciudad; mientras que el tramo inferior, que cruza mediante una pasarela el camino de la Ereta hasta alcanzar un pequeño baluarte, corresponde a época cristiana y data del siglo XIII.
Históricamente, esta muralla ha cumplido una función estrictamente estratégica y defensiva para proteger el núcleo urbano y vigilar la bahía de Alicante. Debido a su posición en una zona escarpada del monte, este lienzo es uno de los pocos vestigios que sobrevivieron a la expansión urbanística de los siglos posteriores, manteniéndose como testimonio arquitectónico de las primeras etapas de ocupación del Castillo de Santa Bárbara.
Su recuperación permitirá preservar este legado y, al mismo tiempo, volver a incorporar a la experiencia urbana de Alicante un recorrido histórico con una relación privilegiada entre el Castillo de Santa Bárbara, el Monte Benacantil, la ciudad y el Mediterráneo.